La prueba CMT (California Mastitis Test) detecta la mastitis subclínica, la que no se ve a simple vista. Se mezcla leche de cada cuarto con un reactivo y se observa si se forma gel: cuanto más espesa la mezcla, mayor es la inflamación. Toma un par de minutos por vaca y se hace en el mismo ordeño.
Qué es la mastitis
Es la inflamación de la ubre, casi siempre causada por una infección bacteriana. Es una de las enfermedades que más dinero le cuesta a la producción de leche.
- Mastitis clínica: se ve. Hay grumos o cambios en la leche, y el cuarto puede estar hinchado, caliente o doloroso.
- Mastitis subclínica: no se ve. La leche y la ubre parecen normales, pero la vaca produce menos y la leche tiene más células somáticas.
La subclínica es mucho más frecuente que la clínica, y por eso hace falta una prueba para encontrarla.
Cómo hacer la prueba CMT, paso a paso
- Descarta los primeros chorros de cada cuarto.
- Recoge leche de cada cuarto en su pozo de la paleta, unos 2 ml por pozo.
- Agrega la misma cantidad de reactivo en cada pozo.
- Mezcla con movimientos circulares durante 10 a 15 segundos.
- Lee el resultado de inmediato, con buena luz.
- Anota el resultado por cuarto y lava la paleta antes de la siguiente vaca.
Usa siempre la misma posición de la paleta, para saber a qué cuarto corresponde cada pozo.
Cómo leer el resultado
El reactivo reacciona con las células somáticas de la leche. A más células, más gel.
La mezcla sigue fluida. Menos de 200.000 células por mililitro.
Se espesa o empieza a formar gel. De 200.000 a 800.000.
Gel marcado, que se adhiere al fondo. Más de 800.000.
Una escala habitual tiene cinco grados, según el conteo aproximado de células somáticas por mililitro:
- Grado 0, negativo: menos de 200.000.
- Grado 1, trazas: entre 200.000 y 400.000.
- Grado 2, positivo moderado: entre 400.000 y 800.000.
- Grado 3, positivo evidente: entre 800.000 y 1.500.000.
- Grado 4, positivo fuerte: más de 1.500.000.
Con trazas conviene vigilar el cuarto y repetir la prueba. Desde el grado 2 se considera positivo.
Cuándo hacerla
- De forma rutinaria, por ejemplo una vez al mes a todas las vacas en ordeño.
- Después del parto, pasados los primeros días de calostro.
- Antes del secado, para decidir el manejo de cada vaca.
- Al comprar animales, antes de mezclarlos con el hato.
- Cuando sube el conteo de células del tanque.
Qué hacer con un resultado positivo
- Regístralo por vaca y por cuarto. El historial muestra si es un caso nuevo o repetido.
- Consulta con tu veterinario el tratamiento y, si corresponde, un cultivo para identificar la bacteria.
- Ordeña al final las vacas positivas, para no contagiar a las sanas.
- Revisa la rutina de ordeño: higiene, sellado de pezones y estado del equipo.
- Evalúa las vacas crónicas. Los casos que se repiten son candidatos a descarte.
Preguntas frecuentes
¿La prueba CMT reemplaza al conteo de células somáticas?
No lo reemplaza, lo complementa. El conteo de laboratorio da un número exacto; el CMT da una respuesta inmediata, por cuarto y en el mismo ordeño.
¿Cada cuánto debo hacer la prueba?
Depende del hato. Una revisión mensual de las vacas en ordeño es una referencia común, además de los momentos clave como el posparto y el presecado.
¿Puedo hacerla yo mismo?
Sí. Solo se necesita la paleta, el reactivo y práctica para leer el resultado siempre con el mismo criterio.
¿Un cuarto positivo significa que debo tratar?
No siempre. La decisión de tratar, y con qué, le corresponde al veterinario según el grado, la historia de la vaca y el momento de la lactancia.
Términos relacionados
Esta guía es informativa y usa referencias generales. Las metas y los tratamientos de cada ganadería deben definirse con su veterinario o técnico.